Complejo proceso de corte e izado para enderezar un edificio inclinado

DATOS PREVIOS:

Edificio de planta baja, 3 plantas superiores y bajo cubierta, con estructura resuelta a base de pórticos de hormigón armado que reciben forjados unidireccionales de viguetas y bovedillas.

Construido en pleno humedal de Ponteceso, el inmueble presenta un desplome lateral de su fachada principal de 25 centímetros respecto de la vertical, provocando un giro de toda la construcción y una inclinación del 2,5%, es decir, de 1,43º.

El estado previo antes del comienzo de las obras, un edificio apuntalado en su línea de pilares de fachada, que resolvía provisionalmente el cese de los movimientos del desplome.

Desarrolla ejecutará las obras según el proyecto redactado por el estudio F.V.A. Arquitectos con la asistencia de la consultoría técnica Enmacosa, para el diseño y cálculo estructural del proceso y sistema de izado.

FASE 1: Consolidación de la cimentación

El objetivo de esta primera fase consiste en consolidar la cimentación de la edificación, no sólo para garantizar la correcta transmisión de cargas al terreno, sino también para constituir una base firme de trabajo sobre la que transmitir las reacciones necesarias para recuperar la verticalidad.

Abril

Se procede a la demolición en planta baja de la tabiquería interior y de fachada.
A continuación, se repica el enfoscado de mortero de cemento que cubren los pilares y las instalaciones existentes, con el fin de permitir el libre movimiento de la edificación en la fase de subsanación del desplome.

Mayo-Junio

Se inicia la colocación de un entramado metálico cuya función será la de soportar y transmitir  los esfuerzos entre el mecanismo de izado y la estructura existente. Para  ello, todos los pilares  se forran con camisas de acero, colocando también diversos angulares y chapas. Con el fin de obtener un mejor comportamiento de los pilares, estos son perforados con varillas roscadas tomadas con resina. De igual modo, se realizan también en acero los arranques de las vigas,  creando así un caparazón de acero soldado con la suficiente resistencia para poder proceder a la ejecución de los nuevos encepados.

Julio

Se procede al picado de la solera existente, permitiendo así realizar los trabajos de recalce de los encepados. Estos elementos requieren la ejecución de un vaciado hasta la cota adecuada para proceder después a la disposición de nuevas armaduras y su hormigonado posterior.

Dichos trabajos se ven condicionados por las subidas de la marea lo cual limita a ciertas horas del día, el tiempo disponible para la colocación de la ferralla y tareas de hormigonado. La aparición de una viga de borde en la cimentación, así como el pésimo estado de algunos de los encepados complica todavía más el devenir de unos trabajos ya de por si tremendamente complejos.

Agosto – Septiembre

Una vez hormigonados todos los encepados se procede a la realización de la losa de hormigón en toda la superficie de la planta baja, para atar y centrar todos los esfuerzos en la base de los pilares. Tras dicha ejecución, se realizará la última parte de la estructura metálica, la cual vinculará estos encepados con la estructura metálica ya realizada. Este dispositivo facilitará y guiará el movimiento en bloque de todo el inmueble.

Se hormigonarán  también los dados que servirán de apoyo tanto a los gatos hidráulicos como a los pilares,  una vez finalizado el proceso de izado.

Dichos dados se configuran  como los últimos elementos a realizar en  la primera fase de la obra, restando únicamente el proceder al preciso y complicado desafío del izado del edificio.

En la base de los pilares se han dispuesto unas rótulas que permitirán la articulación del conjunto.

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